MENSAJE DEL DIRECTOR DE LA ACADEMIA JUDICIAL

CAPACITACIÓN PERMANENTE PARA MEJORAR LA JUSTICIA

Qué duda cabe de que el año 2020, al igual que para todo el país, fue muy complejo para la Academia Judicial. Si ya en la conclusión del año 2019 habíamos tenido que enfrentar muchas dificultades para la realización de nuestras actividades presenciales, el obstáculo de la emergencia sanitaria hizo simplemente imposible la realización de éstas durante el 2020. Para no paralizar la labor de la Academia y dejar sin capacitación a sus destinatarios, hubo que acelerar frenéticamente el proyecto de desarrollar una oferta de cursos en línea, que ya estaba prevista en nuestro plan de trabajo, pero originalmente pensada en forma mucho más pausada e imbricada con las actividades presenciales. Finalmente, todas las actividades que se realizaron en el año fueron de carácter virtual. Además, el propio personal de la Academia, a partir del mes de marzo y por todo el resto del año, desarrolló sus labores mediante teletrabajo.

Sin dudas, se trató de un esfuerzo intenso que requirió de un gran compromiso de nuestros docentes, proveedores de diseño instruccional y plataforma virtual y del propio equipo de la Academia, lo que permitió no interrumpir el programa de formación en desarrollo, ni postergar el inicio del programa de habilitación. Se realizó también una nueva convocatoria para los cursos virtuales del programa de perfeccionamiento, los que comenzaron a brindarse a partir del segundo semestre, llegándose a dictar 148 de estos cursos, para un total de 2.578 alumnos. El programa de desarrollo impartió 5 cursos básicos, un CIFE y un PFC, todos en el marco de la implementación de la Ley de Entrevistas Videograbadas e igualmente en formato digital. En el caso del programa de extensión, fueron 30 los seminarios virtuales que se realizaron, además de la conclusión de los Círculos de Estudios, civil y penal, iniciados el año 2019.

El área académica, además de contribuir decisivamente en el proceso de desarrollo de los cursos virtuales, se abocó a la realización de un nuevo estudio de detección de necesidades de capacitación, el seguimiento y evaluación de los cursos que dictamos y el apoyo a nuestros docentes.

En lo que dice relación al desarrollo institucional, deben destacarse los proyectos tecnológicos iniciados en el año, los que nos permitirán contar con soporte digital para todos nuestros procesos académicos y un sistema de gestión documental que harán realidad el objetivo de lograr una academia con cero papel. Estos avances, unidos a lo ya hecho en la materia con anterioridad, permitieron que la Academia pudiera seguir funcionando a planitud bajo la modalidad del teletrabajo.

Prueba de que este año fue muy provechoso para la Academia fue la aprobación por parte del Consejo Directivo de un nuevo Plan Estratégico Institucional, el cual orientará nuestros esfuerzos en el futuro. Dicho plan se estructura en torno a dos ejes estratégicos. El primero apunta a la efectividad de la capacitación judicial, definiéndose como objetivos para lograrla: (i) establecer un sistema de capacitación judicial que articule los requerimientos institucionales del Poder Judicial con las necesidades de desarrollo personal de sus integrantes; (ii) brindar una oferta educacional alineada a las necesidades de capacitación detectadas, y (iii) introducir el enfoque de impacto en la capacitación judicial. Por su parte, el segundo eje apunta al desarrollo institucional, para el cual se definen los siguientes objetivos: (i) relevar el rol de la Academia Judicial en el funcionamiento de la justicia; (ii) digitalizar los procesos para ofrecer un mejor servicio, y (iii) fortalecer las capacidades técnicas de la Academia Judicial en justicia y capacitación de adultos. Para cada uno de esos objetivos se especifican metas e indicadores que permitirán hacer aún más clara nuestra contribución a la calidad del servicio judicial.

Juan Enrique Vargas Viancos
Director Academia Judicial